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“Cómo reconocer si mi hijo/a tiene un trastorno de la conducta alimentaria”
Si has llegado aquí y te dispones a leer este artículo, supongo que, como mamá, papá, o incluso hermano/a, abuelo/a o tío/a tienes alguien en mente que te tiene preocupado/a, y es que los trastornos de conducta alimentaria (TCA) constituyen, en el momento actual, un auténtico problema de salud. La incidencia de los mismos se ha incrementado en la sociedad occidental, y en la actualidad, parece que el ritmo de crecimiento es mayor para la bulimia que para la anorexia.
Aún más, debido al aumento de uso de redes sociales, se están detectando un porcentaje elevado de casos asociado a la insatisfacción por el tamaño y forma del cuerpo. Según un estudio de la Asociación Contra la Anorexia y la Bulimia (ACAB) un 11% de los jóvenes españoles podría sufrir algún tipo de trastorno alimentario.
Asimismo, estudios han encontrado que los TCA suelen afectar más a adolescentes de entre 12 y 21 años, aunque desde hace pocos años, se están incrementando los casos en niños/a de temprana edad.
Debido a que es muy difícil en determinadas ocasiones detectar un trastorno de la conducta alimentaria (TCA), y se hace complicado poder reconocerlo: MANTEN TUS OJOS BIEN ABIERTOS cuando detectes los siguientes síntomas:
- Alteración del carácter con cambios de humor imprevisibles
- Abuso de laxantes, diuréticos, pastillas dietéticas …
- Conducta alimenticia extraña: comer de pie, desmigajar alimentos …
- Rechazo u obsesión por la comida.
- Negación de sensación de hambre, sed, fatiga, sueño.
- Reducción de la capacidad de concentración y memoria.
- Rechazo al propio cuerpo, cambios de peso, preocupación extrema por la imagen y el peso.
- Aislamiento social alteración o pérdida de la menstruación …..
- Signos físicos que pueden estar asociados: caída del cabello, piel seca, cabello y uñas quebradizas, cefaleas, hinchazón abdominal recurrente, sensación de tener frío a menudo, insomnio, …
¡¡Cuanto antes se detecte, mejor será su evolución y mayores las posibilidades de recuperación!!
"Cómo tratar a mi hijo con TCA"

Muchos padres cuando llegan a las consultas, son un mar de dudas, preocupaciones, incertidumbres, sentimientos y emociones difíciles de controlar. Lo primero que se ha de hacer es asegurarse que realmente estamos ante un caso de trastorno de la conducta alimentaria (para ello, puede leer el blog: “como reconocer
si mi hijo/a tiene un trastorno de la conducta alimentaria”, en él encontrará toda la información necesaria), en segundo lugar, si se ha detectado que efectivamente pueden estar ante un caso de TCA, entonces se buscará ayuda profesional. Lo recomendable es que sea un tratamiento que comprenda un equipo multidisciplinar
(nutrición, psicología y psiquiatría) para que sea un tratamiento completo, efectivo y que cubra todas las necesidades del paciente.
Una vez en manos de profesionales, los padres vais a jugar un papel muy importante en el tratamiento de vuestros hijos:
“Los padres son elementos de absoluta transcendencia para la eficacia del tratamiento; por ello, han de participar activamente en el proceso terapéutico” (Vandereycken et al., 1991).
Para poder ayudar y generar un entorno familiar adecuado y eficaz, como padres deben:
- Proporcionar un espacio físico donde su hijo se sienta seguro y cómodo para poder expresar sus miedos e inseguridades.
- Generar confianza para que vuestro hijo/a pida ayuda cada vez que sienta que no pueda continuar con el tratamiento (dificultad para cumplir pautas, dificultad para gestionar emociones, …).
- Hablar con serenidad y transmitiendo seguridad. Intenta fomentar el diálogo y muestra interés en todo lo que le ocurre y en todo lo que sienten.
- Usar la escucha activa, esto es, traten de ser empáticos, y pónganse en el lugar del otro. Deben ser lo más comprensivos posibles con sus sentimientos, pensamientos y emociones.
- Intenten no dramatizar. Traten de estar lo más calmados posibles ante situaciones de crisis que puedan darse durante el tratamiento.
- Cuidado con las mentiras. Es bastante común que sus hijos puedan recurrir al engaño, la mentira y la manipulación para conseguir sus objetivos (restricción alimentaria y sintomatología relacionada con la enfermedad).
- Traten de tener paciencia. El problema no se resolverá en unos pocos días ni meses, aunque como papás sea su deseo, por lo que deben ser pacientes, y tener mucha serenidad durante todo el proceso.
- Darle la importancia que realmente tiene. Los trastornos de conducta alimentaria no son manías, ni tonterías de la edad, por lo que son enfermedades mentales en las que vuestros hijos/as están sufriendo mucho a
nivel psicológico y físico.